A veces, cuando las personas nos sentimos tristes lo único que queremos escuchar es que se nos comprende. No necesariamente que nos ofrezcan soluciones. Uno solamente quiere ser escuchado.
Cuando te sientes mal por cosas pequeñas, lo que menos quieres es que minimicen tu sentimiento.
Cuando para un amigo, ya no eres lo más importante, te sientes solo y piensas si realmente vale la pena seguir aunque no recibas ni una sola garantía de que van a amarte eternamente.
Admiro a los hombres que tienen el valor de bajarse del tren. Para mi, esos hombres tienen todo mi respeto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario