viernes, 4 de junio de 2010

Corea y Lee Min Ho

A mis 31 años me ha sucedido algo que jamás pensé que me pasaría. Que tuviera el deseo de ir a visitar algún país de Asia. Recuerdo que cuando tenía 20 años mi hermana me llevó a conocer Los Ángeles; fuimos a Anaheim a cumplir una promesa (que ella me había hecho) sobre conocer Disneylandia y recuerdo que había muchos asiáticos por todos lados con sus cámaras. Siempre pensé que hablaban raro, sobre todo los chinos, y realmente sentía que ellos hasta tienen el acento de un ladrido. Tuve varios vecinos que son chinos (por mi casa hay restaurantes de ese estilo de cocina) y jugaban cartas. Hablaban tan fuerte que a veces yo tenía la sensación de estar escuchando a algunos perros ladrar cerca de mi casa. Después me cambié de casa y han pasado cerca de 3 ó 4 años y fui a cenar a la casa de una de mis amigas a la que le daban la carta de pasante de medicina, y una de sus hermanas estaba platicando que le gustaba mucho el anime y que en una de sus búsquedas había encontrado novelas coreanas, entre ellas una que se llama Boys Before Flowers. ¿Cuál es la historia? Pues bien, es la historia de una chavita que es hija de una señora que atiende un baño público y de un señor que tiene una lavandería y por cosas de la vida esta chica (Jan Di) es ingresada a la escuela de mayor prestigio en Seúl. Bien, es la típica historia de la Cenicienta señoras y señores. Pero tiene una gran inocencia. Cosas que jamás sucederán en las novelas mexicanas. He aquí algunas diferencias:

En México la villana siempre tiene un cuerpazo tipo Ninel Conde y para quedarse con el protagonista no hace otra cosa que meterse bajo sus sábanas y embarazarse, para que él (cumpliendo su palabra de hombre) termine casándose con ella.

La buena, es inocente que hasta raya en fallas cerebrales.

Los protagonistas finalmente tienen relaciones sexuales, aunque todo haya sido muy lento y a su tiempo, pero las tienen! Y en la mayoría de las ocasiones, fruto de ese amor, nace un bebé.

Pues bien, las novelas coreanas, aunque tienen un tema muy similar, son tan inocentes, que dan ganas de volver a ese feliz estado de ingenuidad que en lo personal tanta falta nos hace.

Jan Di, no tiene un cuerpazo, la verdad, más bien es una niñita insignificante, que sale a actuar con la cara lavada, no al estilo Televisa. El protagonista no es el más cuero como Ricky Martin o quien quiera que les guste y que nada más por estar guapo lo ponen a actuar. No, aquí el protagonista es Lee Min Ho que realmente no es el más mejor de todos los tiempos. No es un prototipo. Y conforme van pasando los capítulos en la novela, te vas dando cuenta de que lo ves guapo con el paso del tiempo.

Les pongo una foto:


Para que los protagonistas se besen por primera vez pasan un sinfín de acontecimientos, situaciones chuscas y enredos (como aquí en México) peeeero hay menos intrigas, menos asesinatos. Aquí tiro por viaje, la mala mata, descuartiza y se encama con cuanto hombre se le para enfrente. Lo cierto es... que yo estoy deseosa de inocencia. Que el personaje que encarna Lee Min Ho (Goo Jun Pyo) de ser un pedante y engreído, pasa a ser una buena persona, pero sin perder su escencia, va cambiando tan poco a poco que ni siquiera se nota que era tan petulante. Además hay escenas enteras en las que no hay tantos diálogos, son muy contenidos emocionalmente en Asia y realmente los actores son extraordinarios, porque tienen mucha expresión visual y gesticulan de acuerdo a las situaciones. Es admirable.

Puedo decir sin temor a equivocarme, que jamás había sido tan novelera, jamás había repetido una serie-novela, tantas veces en mi DVD, jamás hubiera querido visitar Asia de no ser por este hombre tan tierno y jamás hubiera pensado en aprender coreano.

Ojalá que la puedan ver, se las recomiendo ampliamente, aunque sea una serie de adolecentes, nos hace creer en las personas nuevamente y en llevar las cosas con lentitud, como deben de ser. Nos hace fijarnos en los detalles que las personas tienen para con nosotros y en los detalles que deberíamos de tener con nuestros amigos y con nuestra pareja.

El soundtrack está padrísimo, ponen algunas frases en inglés pero realmente el coreano no es un idioma tan difícil de aprender. A tal grado que quiero hablar coreano e ir a conocer Seúl y lugares que estén cerca.

Les pongo también una foto de Jan Di (Mala Hierba) para que vean que no tiene nada que ver con Lorena Herrera:


Yo quiero ser Geum Jan Di... Oh sí.

2 comentarios:

La sonrisa de Hiperion dijo...

Es que esos sitios están muy lejos... carajo!

jajajaj

Saludos y un abrazo.

Marie dijo...

Ahhhh me encantan las novelas coreanas...y yo tambien quiero mi coreanito jejeje